Suave es la noche
que acaricia mi rostro,
tentando el deseo
convertido en necesidad de tenerte.
Suave es la noche
que duplica la pasion,
erizando milimetro a milimetro
cada rastro de piel perseguida.
Suave es la noche
que obnubila la mente,
alborozando con cada suspiro
y con cada susurro atrevido.
Suave es la noche
que obstruye malos augurios,
estrechando, solapando,
muslos, brazos, labios, caderas,
que nosotros unimos.
Suave, placida y sensual
es esta noche,
que te beso y te descubres,
que te muerdo y me provocas,
que te siento y me desarmas,
que me agotas y te desplomas...
y seguimos pidiendo mas.
Suave y larga y eterna
es la noche
de cada uno
de nuestros dias.
